LA MONEDA Y OTROS MEDIOS DE PAGO:
Antes de la Revolución Industrial, los medios de pago utilizados eran: la moneda, el dinero fiduciario y los billetes que circulaban poco, además de la letra de cambio (inventada en el S.XIX). Sin embargo, el incremento de la actividad económica y los intercambios hizo necesario aumentar la oferta monetaria y los medios de pago. Esto fue posible gracias a la movilización del dinero bancario y al descubrimiento de yacimientos de oro y plata.
No obstante, la mayor mejora de los medios de pago fue el sistema internacional de pagos de patrón oro (la oferta de dinero de un país se determina según sus reservas en oro). A partir de 1870, las principales potencias abandonaron el patrón plata y se pasaron al patrón oro, que empezó en Alemania en 1871 tras la guerra franco-prusiana. Al mismo tiempo, sustituyó la antigua moneda de plata por una nueva de oro (el marco). No obstante, se consolida la utilización del billete de banco y la cuenta corriente lo que permitió un mayor crecimiento económico. A pesar de todo, los metales nobles continúan siendo la base del sistema: la moneda asegura la circulación, los bancos apoyan con metal sus emisiones de billetes que son convertibles en moneda metálica a voluntad del tenedor.
A nivel internacional, los pagos se ven facilitados por la estabilidad de las principales monedas que mantienen una paridad fija entre ellas.
Los economistas creían que el sistema internacional de pagos de patrón oro disponía de mecanismos de compensación para evitar los desajustes o reducirlos y, de esta manera, la economía mundial se autorregularía mediante los mecanismos monetarios. Estos mecanismos que estan conectados son:
1. Autorregulación del mercado de letras.
2. Salida de oro para pagar el déficit de los países deudores con los acreedores.
3. Variaciones del tipo de interés.
Debido a estas creencias, tras la Primera Guerra Mundial se intentó relanzar la economía de esta manera pero los bancos acabaron siguiendo al Banco de Inglaterra (dada su supremacía sobre la economía). Antes de la guerra, todos confiaban en este banco pero, con el tiempo, Gran Bretaña se fue debilitando. Hubo enfrentamientos entre Francia, Alemania y Gran Bretaña y, al estallar la Primera Guerra Mundial, el patrón oro se destruyó.
La guerra duró cuatro años (de 1914 a 1918) y tuvo duras consecuencias. Se crearon nuevos países (como Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania) y con el cambio de fronteras, cambió el sistema monetario. Después de la Segunda Guerra Mundial, fue sustituído por el patrón cambio oro (se fija el valor de una divisa en términos de una determinada cantidad de oro).
Mirando hacia atrás vemos que en la Primera Guerra Mundial, además de los efectos devastadores que tuvo en todo el mundo (tanto económicos como sociales), la humanidad utilizó la nueva maquinaria industrial para su propia destrucción. La industria militar experimentó un gran crecimiento y Europa consiguió destruir su tejido productivo mientras que Estados Unidos pasó a ser una primera potencia económica mundial. La dependencia de EE.UU. actualmente se nota con la influencia que tiene su economía sobre el resto del mundo. El euro se compara con el dólar y la bolsa de Nueva York provoca subidas y bajadas del Ibex 35. Asimismo, los cambios en las fronteras continúan en los tiempos recientes y sobretodo después de la caída del muro de Berlín. En cuanto al sistema monetario, ya no se habla del patrón oro sino del PATRÓN CAMBIO ORO y los intercambios han dado paso a las transferencias con los ordenadores. Sería de esperar que los cambios se produjeran para mejorar y sin que tuviera que existir una guerra antes.
Antes de la Revolución Industrial, los medios de pago utilizados eran: la moneda, el dinero fiduciario y los billetes que circulaban poco, además de la letra de cambio (inventada en el S.XIX). Sin embargo, el incremento de la actividad económica y los intercambios hizo necesario aumentar la oferta monetaria y los medios de pago. Esto fue posible gracias a la movilización del dinero bancario y al descubrimiento de yacimientos de oro y plata.
No obstante, la mayor mejora de los medios de pago fue el sistema internacional de pagos de patrón oro (la oferta de dinero de un país se determina según sus reservas en oro). A partir de 1870, las principales potencias abandonaron el patrón plata y se pasaron al patrón oro, que empezó en Alemania en 1871 tras la guerra franco-prusiana. Al mismo tiempo, sustituyó la antigua moneda de plata por una nueva de oro (el marco). No obstante, se consolida la utilización del billete de banco y la cuenta corriente lo que permitió un mayor crecimiento económico. A pesar de todo, los metales nobles continúan siendo la base del sistema: la moneda asegura la circulación, los bancos apoyan con metal sus emisiones de billetes que son convertibles en moneda metálica a voluntad del tenedor.
A nivel internacional, los pagos se ven facilitados por la estabilidad de las principales monedas que mantienen una paridad fija entre ellas.
Los economistas creían que el sistema internacional de pagos de patrón oro disponía de mecanismos de compensación para evitar los desajustes o reducirlos y, de esta manera, la economía mundial se autorregularía mediante los mecanismos monetarios. Estos mecanismos que estan conectados son:
1. Autorregulación del mercado de letras.
2. Salida de oro para pagar el déficit de los países deudores con los acreedores.
3. Variaciones del tipo de interés.
Debido a estas creencias, tras la Primera Guerra Mundial se intentó relanzar la economía de esta manera pero los bancos acabaron siguiendo al Banco de Inglaterra (dada su supremacía sobre la economía). Antes de la guerra, todos confiaban en este banco pero, con el tiempo, Gran Bretaña se fue debilitando. Hubo enfrentamientos entre Francia, Alemania y Gran Bretaña y, al estallar la Primera Guerra Mundial, el patrón oro se destruyó.
La guerra duró cuatro años (de 1914 a 1918) y tuvo duras consecuencias. Se crearon nuevos países (como Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania) y con el cambio de fronteras, cambió el sistema monetario. Después de la Segunda Guerra Mundial, fue sustituído por el patrón cambio oro (se fija el valor de una divisa en términos de una determinada cantidad de oro).
Mirando hacia atrás vemos que en la Primera Guerra Mundial, además de los efectos devastadores que tuvo en todo el mundo (tanto económicos como sociales), la humanidad utilizó la nueva maquinaria industrial para su propia destrucción. La industria militar experimentó un gran crecimiento y Europa consiguió destruir su tejido productivo mientras que Estados Unidos pasó a ser una primera potencia económica mundial. La dependencia de EE.UU. actualmente se nota con la influencia que tiene su economía sobre el resto del mundo. El euro se compara con el dólar y la bolsa de Nueva York provoca subidas y bajadas del Ibex 35. Asimismo, los cambios en las fronteras continúan en los tiempos recientes y sobretodo después de la caída del muro de Berlín. En cuanto al sistema monetario, ya no se habla del patrón oro sino del PATRÓN CAMBIO ORO y los intercambios han dado paso a las transferencias con los ordenadores. Sería de esperar que los cambios se produjeran para mejorar y sin que tuviera que existir una guerra antes.
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